sábado, 20 de septiembre de 2014

Cantimploras de calabaza


   Hoy, haremos una hermosa cantimplora de calabaza. En ella podremos guardar agua, vino o cualquier otra bebida; aceites saborizados, etc... Una vez que tengamos elegida nuestra calabaza, y por supuesto bien seca, la lavaremos con un estropajo o esponja de acero para quitarle toda la piel y suciedad que tenga adherida.


    En la imagen, vemos cómo va quedando la calabaza a medida que la vamos limpiando; en la parte inferior ya se observa la madera limpia, y más clarita. Procedemos a limpiarla toda y luego la ponemos a secar.

    De esta manera, ya tenemos nuestras calabazas mates listas para trabajar: podremos hacer infinidad de artesanías como mates, vasijas, utensilios, y, en este caso una cantimplora. Elegiremos una que tenga una buena forma, sin detalles importantes y que posea una corteza lo más ancha y fuerte posible. Una vez seleccionada, le practicaremos un corte en la parte superior (yo lo hice con una sierra fina, con mucho cuidado) y aparecerá un pequeño orificio, el cual agrandaremos con mucho cuidado (puede ser con una lima redonda y lijas) hasta llevarlo a la medida de un corcho.


    En el caso de que el orificio haya quedado muy grande, podemos cortar un trozo de caña a medida; que quepa el corcho por dentro y a su vez, la caña en la calabaza. Con una lima y lijas podremos llevar todo a medida. La caña se adhiere a la calabaza con cola de carpintería. Nos quedaría, con dicha caña, una cosa así:


    Si bien en mi opinión, no ha quedado mal este detalle, procuraremos hacer el corte lo más arriba posible para hacer directamente en la calabaza el calce para el corcho, Es más sencillo y evitamos utilizar cola sintética, que podría alterarse con el tiempo. Antes de preocuparnos por el exterior de nuestra cantimplora, procederemos a la limpieza interna. Si las semillas ya están sueltas en su interior volcaremos la calabaza y juntaremos dichas semillas, para una futura siembra. Sino, pasaremos directamente a la limpieza mecánica. Qué es esto? les cuento mi método: conseguimos unas tuerquitas, (preferentemente cuadradas, ya que poseen aristas más agresivas que las hexagonales - yo utilizo las 5/16, que entran y salen fácil por el orificio) digamos unas 10, y las introducimos en la calabaza. Tapándola, la hacemos girar en todo sentido, con fuerza, y luego volcamos su contenido. Veremos que junto con las tuercas, salen semillas y pedazos de pulpa seca. Repetimos el procedimiento varias veces, hasta que no salga más nada y la calabaza se vea completamente limpia. Luego, la podemos enjuagar con agua varias veces para que quede perfectamente limpia. 
    Hay quienes sellan las paredes internas de las calabazas con cera de abejas o con parafina. Yo he probado con parafina, y no me ha conformado sinceramente. El motivo del sellado, es porque si bien uno no espera tener pérdidas, siempre existe alguna "transpiración" cuando posee líquido en el interior, y de esta manera se busca evitarlo. He comprobado que sellando la calabaza, igual transpira. Se dice que los Peregrinos en España, que utilizaban esta popular calabaza para vino, no la sellaban con nada y dejaban que el vino tiñera las paredes de la calabaza, que llegaba a tomar fuertes coloraciones en su aspecto. 
    Para el acabado final, podemos pasarle cera para maderas en su exterior y hacerle unas marras, agarraderas o manijas con sogas, cueros, etc...a gusto de cada uno! Les dejo alguna de las cantimploras que he realizado:









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